EL PROBLEMA EN MEDELLÍN Pintar bien en Medellín
tiene su ciencia.
En El Poblado y Laureles las paredes en drywall piden técnicas distintas a las del Centro y La Candelaria, donde aún hay muros antiguos en concreto y mampostería. Bello e Itagüí sufren mucha humedad por la cercanía al río Medellín, mientras que en Envigado y Sabaneta el sol fuerte de las tardes pide pintura con resistencia UV.
En Rionegro, La Ceja y El Retiro los cambios bruscos de temperatura del altiplano agrietan las pinturas baratas en menos de un año. Por eso trabajamos con productos y técnicas adecuadas a cada zona, sin sorpresas y sin repasos.